viva el señor huesudo, que viste de túnica negra
acompañado de su guadaña avasalladora. Me visita por el patio, golpea tres veces la ventana de mi pieza, consultandome si ya es de dia y yo le respondo con la cabeza haciendo un gesto negativo, mirando al suelo le digo que ya estoy muerta, muerta viviente
No hay comentarios:
Publicar un comentario